martes, 21 de mayo de 2013

Para días grises, paraguas de colores. (parte 2)

Llovía, llovía mucho. Hugo estaba colocando cosas en el almacén de la tienda mientras las gotas de lluvia desaparecían al impactar en los cristales. Eso le relajaba mucho.
De pronto, escuchó que alguien había abierto la puerta y había entrado en la tienda. Él, como cada vez que eso ocurre, se dirigió sonriente al mostrador y, sin levantar la mirada del suelo, saludó :

- Buenos días! en que puedo ayudarle?  

Para su sorpresa, respondió una voz de mujer :

- Buenos días.

Aquella voz escondía algo, algo que a Hugo le atraía. Era un tono de voz triste, apagado, aparentemente acobardado. Era la voz de Mía Marvel.

No hay comentarios:

Publicar un comentario