viernes, 10 de abril de 2020

Lo que siento y punto.

Ahora te tengo dormida en mi hombro izquierdo, con esa cara tan bonita que tienes que refleja humildad, transparencia y bondad.

Me vienen muchos recuerdos a la cabeza.. horas sin dormir pegada a la pantalla del móvil, mensajes de buenos días deseando leer tu contestación, sonrisas, caricias, miradas furtivas que no decían nada y a la vez decían todo. Besos a escondidas en los portales, en el ascensor, en el coche, en los vestuarios. Eres y eras pura magia.
Aquella primera noche entre estas cuatro paredes, en la que no dudaste en hacerme sentir miles de cosas, me demostraste que el amor se hace, no se habla. 
Y daría todo por volver a hacer el amor como aquella noche. De echo, ahora mismo te haría el amor como nunca te lo he hecho antes. Sentirte, besarte, clavar mis manos en ti y hacer que te estremezcas mientras solo pienso en lo especial que eres.

Te miro y sonrío, tan solo recordar todos y cada uno de los momentos vividos a tu lado me hacen ser feliz, porque eres lo que siempre quise y aquello por lo que merece la pena luchar día tras día. Despertar a tu lado cada mañana es lo más bonito que me ha pasado en esta vida. 



Nunca te vayas. Nunca me dejes. Nunca dejes de brillar y hacerme brillar a mi.
Gracias por hacer que crezca dentro de mi esta inspiración para volver a escribir en lo más secreto que tengo.

Te amo.

viernes, 20 de julio de 2018

Lo bonito del 29.

Necesidad de tenerte a todas horas cerca de mi. Necesidad de notar tus manos recorriendo mi piel mientras me estremezco. Necesidad de besarte aún sabiendo que puede ser el último beso. Necesidad de pensarte a cada hora del día : "Que estará haciendo? Estará hablando de mi? Se acordará de aquel paseo nocturno agarrada de mi mano? Sonreirá cuando se le viene mi imagen a la cabeza?". Así un día tras otro, mientras noto que este sentimiento crece sin tener techo.

Desde que te conocí el mundo pasó a no ser gris, llenándose de matices que eran imposibles antes de ti, gracias te doy por llenar mi mundo de color, mostrándome que en la tristeza más grande también hay corazón, vida y amor; conceptos que me has enseñado incluso hasta el inevitable día que digas adiós.

Mujer valiente, coherente, luchadora, empática, vividora, hermosa, sentimental, perfeccionista, cariñosa, cálida, comprensiva, intensa, tierna.. todo lo que la mayoría de las personas deseamos ser. Adjetivos que se quedan cortos, al igual que las palabras para definir todo lo que siento ahora mismo en mi. A tu lado aprendí que el amor es algo más que una caricia, que un beso. El amor hay que regarlo cada día con dulzura, amor y cariño.
Las cosas no son fáciles, hemos superado muchos obstáculos y aún nos quedan otro tanto por superar, pero siempre caminando juntas. Quisiera decirte que tu ocupas mi mente, que eres mi todo en mi pensamientos, vives dentro de mi a cada momento, te debo cada instante y sólo puedo pagarte con lo que puedo, mi amor. Con todo mi amor

No puedo prometerte que nunca te haré llorar, pero sí haré que sonrías antes de que tus lágrimas se sequen. No puedo prometerte que nunca nos pelearemos, pero sí que te pediré disculpas cuando descubra que tienes razón. No puedo decirte que la convivencia será fácil y resplandeciente, pero cuando lleguen los momentos difíciles, te abrazaré fuerte y te mantendré a mi lado.
Nos conocimos por casualidad, el destino quiso que nuestros caminos se unieran, y solo espero estar a la altura. 

29 caricias.
29 besos.
29 te amos escritos en un cristal empañado.
29 baños en la madrugada.
29 copas de lambrusco.
29 masajes.
29 paseos nocturnos.
29 triángulos de chocolate.
29 visitas a nuestro banco.
29 canciones para bailar.
29 miradas cómplices.
29 sonrisas pícaras.


Siempre 29. 

martes, 21 de mayo de 2013

Para días grises, paraguas de colores. (parte 2)

Llovía, llovía mucho. Hugo estaba colocando cosas en el almacén de la tienda mientras las gotas de lluvia desaparecían al impactar en los cristales. Eso le relajaba mucho.
De pronto, escuchó que alguien había abierto la puerta y había entrado en la tienda. Él, como cada vez que eso ocurre, se dirigió sonriente al mostrador y, sin levantar la mirada del suelo, saludó :

- Buenos días! en que puedo ayudarle?  

Para su sorpresa, respondió una voz de mujer :

- Buenos días.

Aquella voz escondía algo, algo que a Hugo le atraía. Era un tono de voz triste, apagado, aparentemente acobardado. Era la voz de Mía Marvel.

lunes, 20 de mayo de 2013

Para días grises, paraguas de colores (primera parte)

Hugo era un chico de 22 años, de pueblo, cuya vida nunca ha sido fácil. Alto, de pelo moreno, alborotado, ojos grandes y oscuros, casi negros, con unas pestañas extremadamente finas y largas.
Su día a día no era como el de cualquier joven de esa edad que estudia y sale con sus amigos a divertirse, sino que tenía que levantarse a las 5 de la madrugada para limpiar el establo, dar de comer a los animales, cepillar a los caballos y demás labores agrícolas, saliendo a trabajar 10 horas diarias en una pequeña tienda del pueblo. Su madre, una señora dócil y entrañable, sufría de una parálisis completa del cuerpo, por lo que trabajar era algo que ya había desaparecido de sus planes años atrás. Esto complicaba un poco más la delicada situación de Hugo. En cuanto a su padre.. es mejor no decir nada, puesto que les abandonó cuando Hugo tenía apenas 10 años y su madre sufrió aquel fatal accidente que la dejó inválida de por vida. En resumen, un monstruo sin sentimientos.
Su vida era difícil, pero él no perdía la sonrisa, y mantenía aquella frase que tanto le gustaba decir a todo aquel que intentaba hundirle : "Para días grises, paraguas de colores". 

"Biiiip, biiiiip, biiiiip.."  un lunes más, sonaba el despertador. Hugo, como cada día, se levantaba de la cama, se duchaba, se vestía y se dirigía a la cocina, dónde se untaba una tostada con mantequilla que acompañaba con un vaso de zumo. Ya desayunado y con las tareas rurales acabadas, llegó la hora de trabajar, sin imaginarse ni por un solo segundo, que aquel día, en aquel lugar y en aquel momento, sucedería algo que cambiaría su vida para siempre.




sábado, 24 de noviembre de 2012

He aprendido que..

He aprendido que los amores pueden llegar por sorpresa o terminar en una sola noche. Que grandísimos amigos, pueden convertirse en grandísimos desconocidos, y que por el contrario, un desconocido puede volverse alguien inseparable. Que el "nunca más" nunca se cumple, y que el "para siempre" , siempre termina. Que el que quiere, lo puede, lo sigue, lo logra y lo consigue. Que el que arriesga, no pierde nada, y el que no arriesga, no gana. Que el físico atrae, pero la personalidad enamora. Que si quieres ver a alguien, díselo, a lo mejor mañana puede que sea tarde. Que el sentir dolor, es inevitable, pero sufrir es opcional. Y, sobretodo, he aprendido que que no sirve de absolutamente nada seguir negando lo evidente.

viernes, 16 de noviembre de 2012

Todo tiene un final.

Por más que nos cueste aceptarlo, las cosas empiezan y acaban. Sea cual sea el motivo o la situación, llegará un momento en el que todo termine, para siempre.

martes, 13 de noviembre de 2012

Amores del pasado.

Y ahora, cuando de verdad creía que no quedaban restos de todos aquellos años que pasamos juntos, apareces.  Aquel año y medio que pasamos fue increíble. Lástima que yo fuese demasiado inmadura como para saber apreciarlo.

Ahora vuelves a aparecer en mi vida, y las mariposas vuelven a florecer en mi estómago.  Créeme que daría muchas cosas por volver a vivir todos aquellos momentos que pasábamos, todas las veces que tus labios se acercaban a los míos, todos los abrazos que me diste y todos los "te quiero" que no llegaste a decirme.

Nadie dijo que el amor fuese un tema sencillo, pero por lo que dice la gente "cuando lo encuentras, es lo mejor que te puede pasar en la vida". Yo no he tenido aún la oportunidad de sentir en mi piel lo que se siente, ya que no se me ha cruzado en mi camino esa persona que merezca llevarse la mitad de mi corazón. Esta vez, estoy casi convencida de que esa persona eres tú. Me das motivos día a día y haces que me arrepienta de la decisión que tomé tiempo atrás.

Por qué no escribir juntos nuestro camino? Por qué no caminar de la mano?

Acabo plasmando una frase que quizás hayas oído en mil y una ocasiones, pero que seguramente nunca haya tenido tanto que ver conmigo como en esta ocasión : "Quien no arriesga, no gana."